Desde el siglo XX, los científicos han ido profundizando poco a poco en los beneficios para la salud de los polifenoles del té. A través de experimentos celulares, experimentos con animales y ensayos clínicos, se ha confirmado que los polifenoles del té tienen diversas actividades fisiológicas como antioxidante, anti-inflamatoria, anticancerígena y reguladora de enfermedades metabólicas. En la vida moderna-de ritmo rápido y de alta-presión, junto con la constante aparición y mutación de diversos patógenos, el sistema inmunológico humano y su capacidad para hacer frente al estrés oxidativo se ven fácilmente desafiados. En particular, el brote de la COVID-19 en 2019 hizo que los científicos prestaran mucha atención a la salud humana, especialmente en aspectos como la inmunidad y el estrés oxidativo. Como sustancia activa fisiológica derivada de una planta natural, los polifenoles del té desempeñan un papel importante en la regulación inmunológica, el estrés antioxidante, los antiinflamatorios y la regulación de la microbiota intestinal.

